Opeth — The Last Will and Testament
84/100: los suecos recuperan los growls y firman un disco conceptual ambicioso.
84/100: los suecos recuperan los growls y firman un disco conceptual ambicioso.
85/100: el ex-Emperor despliega un álbum orquestal y black metal de una ambición desmesurada.
86/100: los andorranos del metal progresivo despliegan un virtuosismo luminoso.
85/100: el metal gótico y progresivo de los tejanos, sostenido por la voz magistral de Cammie Beverly.
El violín y el growl, la belleza y la furia: 86/100 para el magistral regreso de los australianos.
Los británicos del djent atmosférico entregan su disco más logrado: 86/100.
La melancolía hecha disco: 84/100 para un álbum donde los suecos subliman su arte de la desesperación elegante.
El colectivo alemán cierra su fresco geológico con contención: 82/100 para un disco más atmosférico que nunca.
Los estadounidenses prosiguen su muda melódica: 80/100 para un disco accesible y colorido, no sin riesgos.
Los noruegos reconectan con el peso y la tensión: 82/100 para un disco que devuelve al metal progresivo su densidad.