Publicado en 1987, Hall of the Mountain King marca un giro para Savatage. La banda de Florida, liderada por los hermanos Oliva, encuentra un equilibrio perfecto entre potencia metalica y ambicion dramatica, bajo la guia de un productor que cambiaria su destino. Es el disco de la madurez, aquel en que todo encaja y la banda deja de ser una simple promesa del metal americano.

La llegada de Paul O’Neill

Es el primer album en que Paul O’Neill colabora con la banda, y su influencia se nota de inmediato. El productor empuja a Savatage hacia mas teatralidad, grandeza y sentido del relato. Esa direccion, aun contenida aqui, anticipa las operas rock del grupo y, mas tarde, el proyecto Trans-Siberian Orchestra que cosechara un exito inmenso.

El disco mantiene, sin embargo, los pies en la tierra: sigue siendo ante todo un album de heavy metal poderoso, rico en riffs y energia. O’Neill no ahoga la brutalidad del grupo, la canaliza y le da un marco mas ambicioso, sin desnaturalizarla ni pulirla en aras de una accesibilidad falsa.

Criss Oliva, guitarrista inspirado

El verdadero heroe del disco es Criss Oliva. Su forma de tocar, expresiva y melodica, une tecnica y emocion sin caer nunca en el lucimiento vacio. Cada solo cuenta algo, cada riff sirve a la cancion mas que al ego del guitarrista.

Prelude to Madness, inspirado en la pieza de Grieg que da titulo al album, revela su dominio, antes de que el tema titular irrumpa con intensidad teatral. La tragica muerte del guitarrista pocos anos despues volveria estas grabaciones aun mas valiosas para los fans, como el testimonio de un talento segado demasiado pronto.

La voz habitada de Jon Oliva

Al canto, Jon Oliva pasa de la rabia al susurro, del alarido al lamento, con una entrega rara. Su voz sostiene la dimension dramatica del disco, sobre todo en temas como Strange Wings o The Price You Pay, donde la emocion se impone a la simple agresividad.

Esa paleta expresiva, rara en el metal de la epoca, permite a Savatage contar historias en lugar de solo encadenar temas agresivos. La banda se afirma aqui como narradora tanto como maquina de riffs, y prepara el terreno para sus futuros albums conceptuales.

Hall of the Mountain King se cita a menudo como el mejor album de Savatage, y el argumento se sostiene. Captura a la banda en el momento en que aun funde brutalidad y refinamiento, antes de volcarse por completo en la opera metal. Un disco bisagra, denso y habitado, que marco a toda una generacion y sento las bases de una carrera singular.