Model/Actriz es de esas bandas que parecen surgir plenamente formadas. El cuarteto estadounidense, activo desde finales de los 2010, afinó durante años una estética donde el noise rock más abrasivo se encuentra con la tensión nerviosa del post-punk y la pulsación de la música de club. Dogsbody, su primer álbum, cristaliza esa alquimia en una obra tan amenazante como magnética.
La crítica (84 de media sobre nueve reseñas) celebró la potencia de una propuesta singular, sostenida por la presencia hipnótica del cantante Cole Haden. Su voz, ora susurrada, ora declamada, ora gritada, despliega un erotismo turbio y una teatralidad que evocan a las grandes figuras del post-punk sin imitarlas nunca.
Musicalmente, el disco avanza sobre una línea de cresta. Las guitarras chirrían y laceran, la rítmica martillea una pulsación casi bailable, el conjunto se baña en una tensión permanente, a la vez industrial y carnal. Model/Actriz hace del malestar un arte, transformando la agresión sonora en una experiencia extrañamente sensual.
Esa apuesta por la tensión continua también puede agotar: Dogsbody casi nunca afloja su abrazo, y esa intensidad sostenida roza por momentos la monotonía. A veces se habrían deseado algunas respiraciones, un contraste más marcado. Pero la inmersión, cuando se acepta, es total.
Veredicto: 8.5/10. Un primer álbum fascinante e inquietante, que impone a Model/Actriz como una de las voces más singulares del rock abrasivo contemporáneo.



