78/100 sobre cinco críticas. Frozen Soul cultiva un death metal old-school de tema obsesivo —el frío, el hielo, la muerte blanca— servido por un sonido enorme y riffs que ruedan como bloques. No Place of Warmth no reinventa nada pero golpea fuerte.

La prensa celebra una brutalidad franca y sin adornos, para headbang inmediato. Simple, masivo, eficaz. Nota: 7.5.