Desde finales de los 90, Aborted lleva su barco con una constancia de metrónomo. La banda belga, único superviviente de su formación original en torno al cantante Sven de Caluwé, se ha impuesto como una máquina de death metal de inspiración gore, cruzando velocidad extrema, melodía y estética de película de terror. Vault of Horrors, aclamado por la crítica (79 de media sobre seis reseñas), ofrece una nueva demostración, aumentada por una retahíla de invitados.
Lo que la prensa retiene es la temible eficacia de la fórmula. Aborted toca rápido, fuerte y nítido: blast beats ametrallados, riffs cortantes, growls y gritos que alternan con una precisión quirúrgica. El disco multiplica las colaboraciones de cantantes de la escena death y deathcore, y cada tema se convierte en la ocasión de un duelo vocal.
Musicalmente, la producción, moderna y compacta, realza ese derroche de energía. La banda domina a la perfección su arte del contraste, alternando el asalto frontal y los breakdowns con groove, sin aflojar nunca la presión. Es un disco concebido para el escenario y para la descarga de adrenalina.
Queda que Vault of Horrors apenas sorprende: Aborted aplica una receta probada, y la profusión de invitados, si bien añade variedad vocal, diluye a veces la identidad propia de la banda. Se admira la ejecución más de lo que sobrecoge la inspiración.
Veredicto: 8/10. Un disco brutal, veloz y eficaz, que cumple su cometido sin traspiés. Death metal bien engrasado, a falta de ser arrollador.



