Employed to Serve encarna uno de los mayores logros del metalcore británico de la década. Formada en el sur de Inglaterra en torno a la cantante Justine Jones y el guitarrista Sammy Urwin, la agrupación ha escalado peldaños álbum tras álbum, pasando de un mathcore anguloso a un metal moderno más amplio. Conquering, aclamado por la crítica (82 de media sobre siete reseñas), consagra esa subida de potencia.

Lo que la prensa retiene es el acceso a una dimensión más himnaria. Sin renegar de su ferocidad, la banda ha musculado sus estribillos, afinado sus melodías, buscado el impacto aglutinador de las grandes bandas de festival. Conquering apunta más amplio, más alto, y asume una ambición casi de gran público.

Musicalmente, el disco conjuga la potencia de los riffs, el grito desgarrado de Justine Jones y una ciencia del groove heredada del metal de los 90. La producción, moderna y contundente, realza esa energía aglutinadora al tiempo que preserva la aspereza que constituye la identidad de la banda.

Esa apertura no está exenta de riesgo: al alisar ciertos ángulos, al privilegiar la eficacia del estribillo, Employed to Serve pierde algo del salvajismo imprevisible de sus inicios. Los puristas del caos original podrán lamentar esa domesticación de la furia.

Veredicto: 8/10. Un disco potente, melódico y aglutinador, que confirma a Employed to Serve entre las puntas de lanza del metal británico. La ambición asumida.