79/100 sobre diez críticas. Blackwater Holylight cultiva un doom psicodélico de colores oníricos: capas planeadoras, bajos redondos, voces etéreas, una pesadez que acaricia en vez de aplastar. Not Here Not Gone profundiza ese intermedio hipnótico.

La prensa celebra una atmósfera singular, entre el sueño y la amenaza. Un doom que no se parece a ningún otro. Nota: 8.