Swallow the Sun nunca ha ocultado su gusto por la pena sublimada, y Moonflowers, lanzado por Century Media Records el 19 de noviembre de 2021, no se aparta de esta línea. La banda finlandesa continúa explorando el territorio donde el death-doom se tiñe de una melancolía casi romántica, donde cada riff pesado parece cargar con el peso de un duelo imposible de cerrar. El álbum se inscribe en la continuidad de su discografía, sin buscar revolucionar la fórmula, pero afinándola con un cuidado evidente dedicado a los arreglos.

El Peso de los Pétalos

La canción que da título al disco abre con una lentitud calculada, guitarras que se extienden como sombras en una pared, y voces que oscilan entre gruñidos cavernosos y pasajes claros casi frágiles. Esta alternancia, marca registrada del grupo desde hace años, funciona aquí con una eficacia implacable: se percibe que los finlandeses dominan perfectamente el equilibrio entre brutalidad amortiguada y belleza desolada. La producción, densa sin ser asfixiante, deja respirar las capas de teclados y las líneas de bajo que sostienen el conjunto sin nunca agravarlo innecesariamente.

Entre la Luz Fría y la Oscuridad Tibia

Lo que llama la atención en Moonflowers es esta capacidad de hacer coexistir pasajes de una oscuridad casi sofocante con momentos melódicos que recuerdan que la banda nunca se ha dedicado exclusivamente a la desesperación bruta. Los tempos siguen siendo generalmente lentos, en la tradición del doom melódico, pero ciertos crecimientos rítmicos rompen la monotonía que a veces acecha a este género. La guitarra solista, cuando se expresa, lo hace con parsimonia, privilegiando la emoción sobre la demostración técnica, lo que encaja perfectamente con la estética general de la obra.

Una Coherencia con Su Reverso

Si el álbum impresiona por su constancia y atmósfera trabajada, también adolece de un defecto recurrente en bandas que dominan demasiado bien su propio lenguaje: cierta previsibilidad. Sabes adónde te llevará Swallow the Sun desde los primeros compases, y el viaje, por hermoso que sea, a veces carece de sorpresas que relancen la atención durante la escucha completa. Los aficionados incondicionales lo disfrutarán sin dificultad, pero quienes esperaban una evolución más marcada respecto a discos anteriores se quedarán con las ganas. No es un álbum que busque convencer a los escépticos, sino más bien consolidar una base ya ganada. Moonflowers confirma que Swallow the Sun sigue siendo una de las bandas más sólidas de la escena actual del doom melódico, capaz de producir música densa, melancólica y perfectamente ejecutada. El álbum no revoluciona nada, pero tampoco lo necesita: se inscribe en una trayectoria coherente, impulsada por una identidad sonora claramente afirmada desde hace años. Solo se lamenta la ausencia de una verdadera toma de riesgos que habría podido transformar un buen disco en una obra memorable. Queda una escucha inmersiva y sincera que sabrá tocar a quienes ya aprecian la oscuridad amortiguada de esta banda finlandesa, sin igual en su género.