79/100 sobre tres críticas. Funebrarum cultiva un death metal old-school cavernoso, heredado de la escuela sueco-americana de principios de los 90: sonido espeso, tempos pesados, atmósfera de tumba. Beckoning The Void of Eternal Silence despliega esa negrura pútrida con convicción. La prensa celebra una autenticidad total. Nota: 8.