El primer album de Testament, The Legacy (1987), es uno de los grandes debuts de la escena thrash de la bahia de San Francisco. Llegando despues de los pioneros del genero, la banda se impone sin embargo de inmediato gracias a una mezcla poco comun de velocidad, tecnica y melodia, sostenida por el estilo del guitarrista Alex Skolnick. Formada en la misma region que Metallica o Exodus, la banda se nutre de la efervescencia de una escena en ebullicion, pero se distingue por una elegancia melodica que ya anuncia los giros mas progresivos de su discografia posterior.

Virtuosismo al servicio del riff

Lo que distingue de inmediato a Testament es el contraste entre la potencia ritmica de Eric Peterson y los solos neoclasicos de Skolnick. Donde muchas bandas thrash apuestan por el caos, Skolnick aporta una elegancia melodica, frases construidas, casi liricas, que dan al disco un color particular sin embotar jamas su agresividad.

A la voz, Chuck Billy, incorporado poco antes de la grabacion tras la marcha de Steve Souza a Exodus, ya impone una presencia solida, entre el alarido y la melodia. La seccion ritmica mantiene la cadencia con aplomo, lo que deja a las guitarras espacio para brillar. Ese matrimonio de potencia y finura se volveria la firma del grupo, y explica en parte por que Testament supo evolucionar donde otras formaciones thrash quedaron presas de una unica formula. Desde el principio, la variedad estaba inscrita en su ADN.

Temas que dejan huella

Over the Wall abre el album a toda velocidad y sigue siendo uno de los temas mas tocados del grupo en directo. Burnt Offerings despliega un clima mas sombrio, The Haunting juega con los matices, y First Strike Is Deadly resume la eficacia thrash del disco. El conjunto se sostiene de principio a fin, sin relleno.

La produccion, a cargo de Alex Perialas, suena quiza menos masiva que la de los discos posteriores de la banda, pero capta bien esa energia de formacion joven que tiene todo por demostrar.

Una base solida para una larga carrera

The Legacy quiza no tuvo el impacto comercial inmediato de algunos de sus contemporaneos, pero establecio a Testament como una de las bandas mas dotadas de la segunda ola thrash. Muchos lo consideran aun hoy uno de sus mejores discos, aquel en que todo ya estaba en su sitio.

Nuestra nota de 8 saluda un debut logrado, mas tecnico y melodico que la media del genero, que lanzo una carrera larga y respetada. Un punto de partida ideal para quien quiera entender por que Testament perduro donde tantos otros desaparecieron. Escuchado con perspectiva, The Legacy suena como la promesa cumplida de una banda que, lejos de conformarse con imitar a sus mayores, ya buscaba su propia voz. Es un disco generoso, tocado con el hambre de los comienzos y un aplomo tecnico ya notable.