Procedentes de Leeds, en Inglaterra, Higher Power sorprendieron a más de un observador con 27 Miles Underwater, aparecido en 2020. Allí donde la banda se había dado a conocer por un hardcore bastante clásico, este disco opera un giro marcado hacia un rock alternativo teñido de influencias de los años noventa. La apuesta es audaz: conservar la energía y la actitud del hardcore abriéndose a la vez a texturas más melódicas y a una escritura de canciones más ambiciosa. El resultado divide tanto como intriga.
Un giro asumido
La evolución de la banda es manifiesta desde los primeros compases. Las guitarras toman tanto del grunge y lo alternativo como del hardcore, la voz se vuelve más melódica, y las estructuras se airean para dar paso a estribillos pegadizos. Se piensa en toda una generación de bandas que, en la transición a los años noventa, supieron fusionar potencia y melodía. Higher Power reivindican esa herencia sin complejos y la actualizan con una convicción que impone respeto, incluso entre quienes la mutación desconcierta.
Entre potencia y melodía
El gran interés del álbum reside en su capacidad de navegar entre varios registros. Algunos temas conservan un nervio del todo hardcore, mientras que otros se aventuran hacia ambientes más planeadores o con groove. Esa variedad evita la monotonía pero también expone al disco a una leve falta de unidad: se pasa de un universo a otro sin percibir siempre el hilo conductor. Con todo, el conjunto atestigua unas ganas reales de explorar, sostenidas por unos músicos que se niegan a dejarse encerrar en una sola casilla. Las texturas de guitarra, más ricas y trabajadas que antes, atestiguan un verdadero esmero puesto en la producción y en las atmósferas. Se percibe una banda que descubre nuevas herramientas y disfruta manifiestamente de apropiárselas, aun a costa de titubear en algunos puntos.
Una apuesta arriesgada
Este tipo de giro estilístico conlleva siempre una parte de riesgo. Al alejarse del hardcore puro, Higher Power se exponen a decepcionar a una franja de su público de origen mientras buscan conquistar uno nuevo. El disco no siempre logra la unanimidad, y se le podrá reprochar que no lleve su lógica hasta el final, quedándose a veces a medio camino entre dos estéticas. Pero esa audacia merece ser saludada: pocas bandas aceptan correr semejantes riesgos en el momento en que su fórmula inicial funcionaba.
Al final, 27 Miles Underwater se impone como un disco de transición apasionante, imperfecto pero rico en promesas. Atestigua una banda en plena mutación, deseosa de superar las fronteras del hardcore para explorar un territorio más vasto y personal. Quienes esperaban una simple prolongación de sus inicios podrán quedar desconcertados, pero los oyentes de mente abierta hallarán aquí una propuesta estimulante y sincera. Higher Power firman un disco valiente, que vale tanto por lo que logra como por lo que anuncia.





