Existe una escuela del hardcore que rechaza toda hinchazón: la de la brevedad, del golpe nítido, del disco que lo dice todo en un cuarto de hora. Gel, banda de Nueva Jersey liderada por la cantante Sami Kaiser, se inscribe plenamente en ella. Only Constant, su primer álbum, contiene en diecinueve minutos una descarga de energía que no da tregua: un manifiesto más que un largometraje.
La crítica (82 de media sobre siete reseñas) celebró la frescura y la sinceridad de un disco que reconecta con el espíritu original del hardcore: rápido, directo, sin concesiones. Gel no busca ni la sofisticación ni la melodía, sino el impacto inmediato, la catarsis física. La voz de Kaiser, hosca y habitada, encarna una rabia que parece brotar de una necesidad interior.
Musicalmente, el disco avanza a toda velocidad, puntuado por breakdowns que pulverizan, riffs abrasivos y algunas texturas industriales que vienen a ensuciar la fórmula. Esa brutalidad asumida se acompaña de un discurso: Gel hace del hardcore un espacio de comunidad e inclusión, un refugio para los márgenes.
La contrapartida de esa radicalidad reside en su misma brevedad: Only Constant pasa tan rápido que a veces deja con hambre, y se puede lamentar que la banda no explore más las pistas que esboza. El disco es una promesa fulgurante más que un logro definitivo.
Veredicto: 8/10. Un disco breve, feroz y sincero, que recuerda que el hardcore no necesita durar para marcar. A seguir de cerca.

