Nacido de la escena hardcore de Los Ángeles en torno al cantante Ian Shelton, Militarie Gun existió primero en forma de EP febriles antes de entregar, con Life Under the Gun, un primer álbum que amplía francamente el horizonte. La banda prolonga la energía del hardcore pero la atempera con un sentido melódico heredado del power pop y del rock independiente, hasta evocar a veces las grandes horas del rock alternativo estadounidense.
La crítica (83 de media sobre nueve reseñas) celebró un disco a la vez nervioso y accesible, donde la rabia original se abre a la canción. Los temas, breves y compactos, apuestan por ganchos inmediatos más que por la sola intensidad. Es un hardcore que ha integrado la lección de los melodistas, sin renegar de su urgencia.
La voz de Shelton, a la vez rasgada y extrañamente dulce, traza estribillos que se quedan en la cabeza, sostenidos por guitarras afiladas y una producción seca, sin florituras. Bajo la aparente simplicidad aflora una escritura cuidada, atenta al detalle, que rechaza la facilidad del grito gratuito.
Se podrá estimar que Militarie Gun no inventa nada, que camina sobre pasos ya trazados por una generación de bandas que reconciliaron punk y melodía. El reproche es admisible: Life Under the Gun vale menos por su originalidad que por su constancia. Pero raros son los primeros álbumes de semejante altura.
Veredicto: 8/10. Un disco equilibrado y entrañable, que instala a Militarie Gun entre los nombres a seguir del hardcore melódico contemporáneo.



