79/100 sobre seis críticas. Tras varios álbumes más melódicos, Whitechapel aprieta las tuercas: Hymns in Dissonance reconecta con el deathcore masivo y técnico que dio nombre a la banda, con blast beats y breakdowns al frente. La prensa celebra un regreso a la agresión frontal, ejecutado con la precisión de una banda en la cima. Nota: 8.