79/100 sobre siete críticas. Venom es la banda que literalmente bautizó el black metal en 1982. Décadas después, Into Oblivion despliega la misma mezcla primitiva de speed, heavy sucio y actitud satánica de serie B.
La prensa celebra un disco fiel al espíritu, sin pretensiones, honesto en su suciedad. A Venom no se va por la finura, y así está bien. Nota: 8.



