Pocas bandas habrán metamorfoseado su arte con tanta paciencia como Rolo Tomassi. Formada en Sheffield a mediados de los 2000, la agrupación británica liderada por Eva Spence y su hermano James pareció durante mucho tiempo un objeto inasible: mathcore convulso en sus inicios, integró poco a poco a su violencia pasajes de ambient, de post-metal, de electrónica casi etérea. Where Myth Becomes Memory, aclamado por una crítica unánime (86 de media sobre nueve reseñas), corona esa larga muda.
Lo que la prensa celebra es la perfecta fusión de los extremos. Rolo Tomassi ya no se contenta con yuxtaponer la furia y la belleza: las hace coincidir, las trenza en una misma trayectoria emocional. La voz de Eva Spence, capaz de pasar del grito demente al canto angelical en un segundo, encarna por sí sola esa dualidad vertiginosa.
Musicalmente, el disco es de una riqueza poco común: capas de sintetizadores cinematográficos, rupturas rítmicas brutales, melodías suspendidas que parecen flotar sobre el caos. La producción, amplia y detallada, da a cada estrato el espacio para respirar. Se piensa en un sueño atravesado de pesadillas, o al revés.
La densidad misma de la propuesta podrá desorientar: Where Myth Becomes Memory exige del oyente una atención entera y solo se entrega a lo largo de las escuchas. Quienes buscan la inmediatez seguirán su camino; los demás hallarán un disco-mundo.
Veredicto: 8.5/10. Una obra ambiciosa y conmovedora, que instala a Rolo Tomassi entre las formaciones más singulares de su generación.



