En 2022, Darker Still ve a Parkway Drive llevar su mutación hasta el final. Séptimo álbum de la banda australiana, se aleja aún más del metalcore de los orígenes para abrazar un heavy metal clásico, amplio y melódico, donde el canto limpio de Winston McCall ocupa un lugar central. Más ambicioso, más variado, a veces casi teatral, el disco da fe de un grupo que ya no teme a nada, dispuesto a explorar territorios inéditos. Acogido en lo más alto de las listas australianas, Darker Still confirma el lugar del quinteto entre los pesos pesados del metal contemporáneo.
La voz liberada
La gran revelación de Darker Still es la amplitud que adquiere el canto de Winston McCall. Largo tiempo limitado al grito, el frontman se aventura aquí hacia melodías amplias, arrebatos líricos, una expresividad inédita. La pieza que da título al disco, una verdadera balada épica de varios minutos, ilustra por sí sola ese vuelco, mientras temas como Glitch o The Greatest Fear conjugan potencia y sentido del estribillo. Ese nuevo aliento vocal abre al grupo posibilidades inéditas, aun a riesgo de desconcertar a los aficionados de la primera etapa. Una apuesta artística mayor, llevada hasta el final.
La herencia del gran metal
En Darker Still, Parkway Drive asume más que nunca sus influencias clásicas. Se oye el eco de los grandes nombres del heavy metal, solos de guitarra flamígeros, estructuras ambiciosas, una producción monumental. La banda ya no busca marcar las casillas del metalcore, sino componer verdaderas piezas de bravura, pensadas para perdurar. Esa subida de ambición no está exenta de riesgos: algunos lamentarán el salvajismo bruto de los inicios, otros saludarán el coraje de un grupo que se niega a repetirse. Una cosa es segura, Parkway Drive sigue avanzando, sin mirar jamás atrás.
El gigante asumido
En cuanto al éxito, Darker Still prolonga la trayectoria triunfal del grupo, instalándose a la cabeza de las ventas en Australia y afianzando su estatura internacional. Los conciertos, cada vez más espectaculares, acaban de convertir a Parkway Drive en uno de los grupos mayores de los grandes festivales mundiales. El álbum divide, como cada nueva etapa de esta metamorfosis, pero confirma la coherencia de una evolución iniciada casi una década antes. El quinteto de Byron Bay ya no es un grupo de metalcore: es un gigante del metal, con todo lo que ello implica de ambición y desmesura.
Darker Still es la culminación lógica del camino recorrido desde Ire, el disco donde Parkway Drive asume plenamente su nueva identidad. Más melódico, más variado, más ambicioso que nunca, puede descolocar a los nostálgicos del metalcore de los inicios, pero seduce por su audacia y su generosidad. El grupo demuestra aquí que no ha terminado de reinventarse, que siempre prefiere el riesgo a la facilidad. Cima o exceso, según las sensibilidades, quedará como el testimonio de un grupo libre, que traza su camino sin preocuparse por las etiquetas. El último capítulo, por ahora, de una muda fascinante.





