La banda tejana Invent Animate pertenece a esa generación que hizo del metalcore atmosférico un terreno de exploración melódica y textural. Formada a principios de los 2010, atravesó una muda notable con la llegada del cantante Marcus Vik, cuya voz redefinió la identidad del grupo. Heavener viene a coronar esa transformación, ofreciendo una de las propuestas más refinadas del género.

La crítica celebra el disco (81 de media sobre seis reseñas), subrayando la finura de una escritura que privilegia la atmósfera sobre la mera agresión. Invent Animate evoluciona en la estela de Northlane y de un cierto metalcore progresivo, donde la pesadez se conjuga con una sensibilidad casi etérea, hecha de capas ambient y melodías aéreas.

Musicalmente, Heavener impresiona por su dominio dinámico. Los pasajes heavy, sostenidos por un djent preciso, alternan con planos contemplativos donde la voz se despliega en ingravidez. La producción, cristalina y espaciosa, sirve esa dialéctica del estruendo y la suavidad, y confiere al conjunto una coherencia casi cinematográfica.

El límite del disco reside en su relativa homogeneidad: a fuerza de cultivar la atmósfera, Invent Animate acaba puliendo sus asperezas, y a veces cuesta distinguir un tema de otro. La belleza del gesto es innegable, pero le falta un plus de filo, un momento de ruptura que marcase de forma duradera.

Veredicto: 8/10. Un disco elegante e inmersivo, que confirma a Invent Animate entre los artesanos más sutiles del metalcore moderno. Un buen logro, a falta de una cima.