Banda originaria de Baltimore, End It encarnan un hardcore orgulloso de sus raíces urbanas y de su arraigo local. Unpleasant Living, publicado en 2022, condensa en un formato corto y nervioso todo lo que hace fuerte a la formación: una energía bruta, un sentido del groove heredado del hardcore neoyorquino y una actitud que nunca se disculpa. En unos minutos, el disco despliega un rosario de temas directos, pensados para el escenario y la pista del pit, sin perder de vista jamás lo esencial.

Un hardcore de ciudad

Todo en este disco respira el entorno urbano que lo vio nacer. Los riffs están tallados a cuchillo, los tempos alternan entre la urgencia y la pesadez con groove, y el conjunto desprende una tensión palpable. La banda bebe de la tradición del hardcore de la costa este, la de los breakdowns bailables y los estribillos coreados, pero le añade una aspereza y una inmediatez bien suyas. Se percibe a músicos curtidos en el escenario, capaces de transformar cada tema en catalizador de movimiento colectivo. Los tempos están pensados para el cuerpo tanto como para el oído, con esos frenazos súbitos que reclaman indefectiblemente el movimiento de la multitud. Se imaginan sin esfuerzo estos temas tocados en una sala abarrotada, transformando al público en una masa compacta y hirviente.

Una voz que sostiene el discurso

Una de las grandes bazas del disco reside en su voz. Rabiosa, carismática y perfectamente inteligible, da cuerpo a letras ancladas en lo cotidiano, el orgullo y la supervivencia en un medio hostil. Hay en esta interpretación una autenticidad que va más allá de la mera prestación vocal: uno cree lo que se dice, siente el sudor y la convicción detrás de cada línea. Esa sinceridad aporta mucho al impacto del disco y le confiere una identidad fuerte, reconocible de inmediato desde los primeros segundos.

Eficacia antes que ambición

No hay que esperar que Unpleasant Living redefina los contornos del género. El disco asume plenamente su condición de objeto directo y funcional, concebido para golpear rápido y bien. Su brevedad es a la vez su fuerza y su límite: se habrían agradecido algunas respiraciones más, uno o dos momentos más desarrollados, pero la banda ha optado claramente por la concisión como principio. Esa apuesta se defiende, aunque a veces deje una leve impresión de inacabado una vez terminado el disco.

Al final, Unpleasant Living cumple su cometido con notable aplomo. No es un disco revolucionario, sino un concentrado de energía honesta y contagiosa, sostenido por una banda que sabe exactamente lo que quiere. Los amantes del hardcore urbano y sin rodeos hallarán aquí una descarga perfectamente calibrada, y los demás podrán al menos saludar la coherencia del planteamiento. End It confirman su estatus de valor en alza de una escena siempre prolífica, con un disco que sobre todo da ganas de verlo defendido sobre las tablas.