Para entender lo que representa Within, hay que medir de dónde vuelve Protest The Hero. Los canadienses de Whitby, Ontario, pasaron dos décadas encarnando un prog metal único en su especie: el virtuosismo insolente de Kezia (2005) y Fortress (2008), el descaro melódico de Scurrilous, y luego la independencia reivindicada de Volition, financiado por los fans cuando la industria ya no acompañaba. En 2020, Palimpsest tenía ya aires de milagro: Rody Walker, voz acrobática y firma absoluta del grupo, salía de graves problemas vocales que habían forzado cancelaciones de giras y replanteamientos. Se podía creer legítimamente que la cosa estaba dicha. Seis años después llega Within, y el veredicto cae: 87/100 en Album of the Year, uno de los mejores agregados de prog del año. El regreso con el que nadie se atrevía a soñar ha ocurrido de verdad.

Walker, resucitado

Lo que pone de acuerdo a toda la prensa cabe en un nombre. Distorted Sound (9/10) habla de una «recuperación asombrosa» y de un cantante «mejor que nunca», que barre todos los registros —del falsete encaramado a los alaridos desollados— como si los años de calvario jamás hubieran existido. Angry Metal Guy (4.5/5) habla de un «caos controlado» y de un álbum «recubierto de líneas vocales sinuosas y propulsoras». Ahí está el corazón del disco: en Protest The Hero, la voz no se posa sobre la música, ELLA ES la música, un instrumento solista que dialoga de igual a igual con las guitarras. Oír a Walker recuperar —y según varios oídos, superar— su nivel de antaño es como ver a un equilibrista volver a subir al alambre tras una caída: contienes el aliento y luego aplaudes. Distorted Sound no duda en hablar de «una nueva jugada maestra de uno de los abanderados del metal progresivo», nada menos.

Musicalmente, el grupo no ha cedido nada de lo que lo hace inimitable: esas composiciones en montaña rusa donde la técnica nunca sirve al alarde sino siempre a la canción, ese equilibrio entre riffs matemáticos y estribillos que se incrustan. Dos temas emergen del conjunto según la prensa: «The Mariner», siete minutos que guiñan al pasado del grupo y recuerdan que saben sostener la distancia larga, y «The Orchard», donde la voz de Jadea Kelly aporta un contrapunto luminoso. Puro Protest The Hero: cerebral e inmediato a la vez, algo que muy pocos grupos —Between the Buried and Me en otro registro, Coheed por el sentido melódico— saben todavía hacer.

Corto, ¿y qué?

La única reserva compartida del expediente cabe en una palabra: la brevedad. El disco es compacto, y algunos habrían firmado por veinte minutos más. Pero incluso ese reproche se da la vuelta: Distorted Sound convierte la concisión en virtud, un formato ceñido que llama a la reescucha inmediata en lugar de un maratón de prog que se queda sin aire. Estamos de acuerdo: mejor un disco corto que deja con hambre que un doble álbum que empacha. Kerrang! (4/5), el más mesurado de los tres, resume sin embargo el sentimiento general con una fórmula que no deja lugar a dudas: «una excelencia sin tregua y un songwriting fascinante… un lanzamiento del que se hablará durante años». Cuando la nota más baja del expediente viene acompañada de este tipo de frase, la cosa está dicha. El público sigue a 77/100 —sólido, ligeramente por debajo de la prensa, como suele pasar con los discos que exigen varias escuchas antes de entregar sus secretos.

Veredicto

¿A quién va dirigido Within? A los fieles de la primera hora, evidentemente, que reencontrarán todo lo que aman con la emoción añadida del milagro vocal. A los amantes del prog metal exigente pero cantable, que buscan la técnica sin el peñazo. Y a todos los que necesitan creer que un artista puede atravesar el infierno —aquí, años dudando de su propio instrumento— y volver más fuerte. Las reservas son anecdóticas, el entusiasmo de la prensa casi unánime, y el agregado de 87/100 habla por sí solo: Distorted Sound a 9, AMG a 4.5, Kerrang! a 4. Nuestro 8.5 se impone sin debate: Within no es solo un excelente álbum de Protest The Hero, es una lección de resiliencia puesta en música, y una de las cumbres del prog del año. El abanderado ha recuperado su sitio a la cabeza del cortejo y, francamente, nadie más sostenía el asta tan bien.