Tras Last Day of Sun y el cáncer vencido de Mark Whelan, Fuming Mouth vuelve con Jay Weinberg (ex-Slipknot) tras los parches y un disco que parte a la crítica en dos: 70/100 sobre 2 reseñas para The Ringing Bell. Kerrang! (4/5) ve en él « un nuevo capítulo sólido como una roca en la vida de Fuming Mouth »; Angry Metal Guy (3.0) habla de un disco « decepcionante por su superficialidad » comparado con su predecesor. El público, por su parte, se inclina del lado de Kerrang!: 77/100 sobre 133 votos.
Sobre la pegada, nadie discute. Grooves masivos, riffs desgarrados, producción impecable, y un Whelan transfigurado: Kerrang! afirma que « el frontman nunca ha sonado tan bien », entre guturales aplastantes y aullidos a flor de piel, con estribillos-martillo — el « never sleep » de « Vivid Revelations », las llamadas a « respect mortality » — dignos del impacto de un Pantera.
El desacuerdo recae sobre lo que el grupo ha dejado atrás. Allí donde Last Day of Sun meditaba sobre la supervivencia, AMG oye « un garrote neandertal » que apalea: « buena parte de la creatividad ha desaparecido, reemplazada por letras simplificadas ». Brutalidad catártica para unos, regresión para otros — 7.0, y un público que ya ha elegido su bando: el del pit.