High on Fire es, ante todo, una fuerza de la naturaleza llamada Matt Pike. Antiguo guitarrista de Sleep, figura de culto del metal subterráneo, el músico californiano lidera desde principios de los 2000 este power trío de potencia bruta, cruce de sludge, stoner y thrash. Cometh the Storm, primer álbum desde un cambio de batería, demuestra que la máquina no ha perdido nada de su ferocidad.

La crítica (81 de media sobre ocho reseñas) celebra un disco masivo, áspero, fiel a una estética que la banda nunca ha renegado. Se reencuentran los riffs abrasivos, la voz rasgada de Pike, esa sensación de ser aplastado bajo una apisonadora en marcha.

Musicalmente, High on Fire cultiva la variedad dentro de la brutalidad: pasajes doom aplastantes, aceleraciones thrash, incursiones más atmosféricas, incluso orientalizantes en algunos temas. La llegada del nuevo batería insufla una energía nueva, sin desnaturalizar la identidad de la banda.

Se podrá objetar que el disco no inventa nada, y que High on Fire ahonda en un surco ya familiar. Su densidad sonora, a veces monolítica, exige también resistencia. Pero la convicción nunca flaquea, y la energía sigue siendo contagiosa.

Veredicto: 8/10. Un disco potente y sin concesiones, que confirma a High on Fire como uno de los pilares inamovibles del metal pesado estadounidense.