84/100 sobre seis críticas. Hellripper, proyecto casi en solitario de James McBain, encarna un revival gozoso: black metal, speed y thrash de primera ola, riffs en cadena, energía de motero poseído. Coronach sube aún más el nivel de diversión y velocidad.

La prensa celebra un disco inmediato y furioso, sin una pizca de grasa. El placer culpable que no tiene nada de culpable. Nota: 8.5.