Desde finales de los 2000, Animals as Leaders ocupa un lugar aparte en el paisaje del metal instrumental. En torno al guitarrista Tosin Abasi, virtuoso de la guitarra de ocho cuerdas y teórico de una técnica de ejecución inédita, el trío estadounidense contribuyó ampliamente a definir la estética djent, hecha de riffs sincopados y rítmicas matemáticas. Parrhesia, su quinto álbum, prolonga esa búsqueda sin renegar jamás de su exigencia.

La crítica (82 de media sobre siete reseñas) celebra un dominio instrumental que deja atónito, así como una escritura que, pese a la ausencia de canto, nunca cede a la mera demostración. Se elogia la manera en que la banda integra influencias jazz, electrónicas y flamencas en una base metal de precisión quirúrgica.

Musicalmente, Parrhesia despliega un laberinto de texturas: arpegios cristalinos, grooves polirrítmicos, deflagraciones súbitas. El disco impresiona por su densidad y por la cohesión de un trío que toca como un solo organismo, con cada nota como sopesada al gramo.

Queda el escollo del género: sin la mediación de una voz, la música de Animals as Leaders puede parecer fría, más admirable que conmovedora, y su formalismo acaba por cansar al oyente poco inclinado a la pura proeza. La belleza es aquí real, pero a menudo cerebral.

Veredicto: 8/10. Un disco de un virtuosismo deslumbrante, referencia obligada para quien se interese por las fronteras técnicas de la guitarra metal.